Niños en Rocinha

Por fin terminé un proyecto que llevo unos meses gestando. No hubiera sido posible sin la mano del fotógrafo, Ignacio Izquierdo, propietario del blog Crónicas de una Cámara, el cual recomiendo encarecidamente desde aquí (para los que no podemos viajar a menudo, es una oportunidad para recorrer el planeta por lo que cuesta la conexión a Internet….). Gracias Ignacio por cederme la imagen para “trastearla”.

Foto Original de Ignacio Izquierdo

También gracias a mi maestro de pintura Juan Ramón Ávalos, por ayudarme a sacar este proyecto adelante (así como muchos otros). Por cierto que, mi profe, está de estreno de su nueva página web así que os recomiendo que la visitéis para ver parte de su magnífica obra.

Deseos…

Algún día, podré vivir en un sitio donde, al abrir mi ventana, pueda ver algo similar a esto…


Ejercicio realizado durante el curso “El Cielo por Techo” con Juan Ramón Ávalos (mi maestro)

Y como sugerencia musical para este lunes…otro maestro con una obra ídem, Vangelis:


Cumpliendo…

Hace mucho tiempo que no actualizo el blog, esto es debido a una intensa falta de tiempo aderezado con proyectos que nunca terminan, a cambio, eso sí, de un aprendizaje intenso.

Sin embargo, el jueves pasado, y tras la inauguración de una exposición en la que participo, hice una especie de promesa.
Prometí que, si aquella mancha que acababa de perfilar, terminaba en algo decente lo enmarcaría. Y aquí tienen el resultado. Quizá no es lo mejor que he hecho, ni que haré, pero estoy bastante contenta. Eso sí, sin la ayuda de mi maestro, hubiera sido imposible hacer de aquella mancha algo visible.

ejercicio rápido de clase
Y para acompañar esta sencilla acuarela, otra sencilla canción, (de Facto DelaFe y las Flores Azules) que también dice las cosas de manera muy sencilla. Espero que la disfruten.

Va a llover…va a caer un tormentón

“Parece que va a Llover…es más…va a caer un tormentón”

Con esa frase, sorprendía, de vez en cuando, el personaje de Lucas (en Los Hombres de Paco) a Sara, una colegiala algo díscola…enamorada de su tío político.

Perdonen que empiece con este apunte algo cursi, después de este casi mes sin escribir. Seguro que, al finalizar este post, entenderán por qué comenzar con Lucas y Sara cuando de lo que en realidad quiero hablar es de mi fenómeno meteorológico favorito, la lluvia.

Dicen los sabios musicales que “A hard rain’s gonna fall” de Bob Dylan, es una de las mejores canciones de la historia. No lo niego, no podría. Sin embargo, los sabios musicales, normalmente ya entrados en años, olvidan que hay una generación, la de los díscolos jóvenes ochenteros, que sienten una suerte de sinestesia emocional por algunas canciones y sobre todo por las “viejunas”, como algunos aciertan a definir. Muchas son las versiones que se han hecho de esta canción, pero mi favorita siempre será la de Bryan Ferry, algo más alegre en forma.

Pese a todo, dicha canción siempre me propinó una bofetada anímica.


Boceto hecho con modelo al natural (2012)


Pero no queda ahí la cosa. Hay muchas más canciones dedicadas a la lluvia…Algunas de mis favoritas, detallo a continuación:


En fin, todo esto de la lluvia, que parece algo circunstancial, viene a cuento de un curso que realicé el mes pasado de acuarela “La Magia de la lluvia“, tanto me gustó, que decidí seguir con el “temazo” y un mes después, terminé este niño/a que ha tenido más pretendientes que un billete de 500.


Niño/a bajo el agua, interpretación de foto extraída de internet (febrero 2013)


Comprenderán ahora, algunos de los que me conocen, por qué adoro la lluvia. La lluvia es sinónimo de vida, de tristeza, de amor, de alegría, de destrucción, de renovación. La lluvia es contradictoria en sensaciones, y gran escenario de muchas de las mejores escenas de nuestra vida y de nuestro cine también…Y, finalmente, la lluvia, también es para mi, un reto y una amiga en la pintura, a la que estoy deseando conocer mejor.


Iniciamos la Casa del Cambio

Quizá deba empezar por comentar, qué es “La Casa del Cambio”. Como habrán advertido, no se trata de una oficina de cambio de moneda. Es un “blog”, sí, así es. Su influencia más directa es “La Casa del Cambio”, de la Historia Interminable, donde Bastian pasa una temporada con Doña Aiuola. Si ustedes no han leído esta magnífica historia de Michael Ende, les recomiendo que lo hagan.
La Casa del Cambio, a la que llega Bastian, como hemos dicho, después de atravesar el Mar de Niebla, es una casa que cambia constantemente de forma. Además, su habitante Doña Aiuola  tiene características vegetales, florece y da frutos ella misma.
Partiendo de esta base, ¡Cómo no identificarme con tal magnífica historia!. Este blog no deja de ser una incógnita, algo que irá cambiando de manera orgánica, según él mismo lo requiera. Y servidora, una especie de Doña Aiuola, aún queriendo florecer en algunos aspectos, que irán descubriendo.
¿Cual es entonces la idea? La idea es que no hay idea. Cada cierto tiempo, una canción, una película, un texto….cualquier cosa, hará vibrar mi mano, hacia un papel, dirigiendo una especie de batuta, y de ella saldrán cosas impredecibles, algunas veces más meritorias que otras.
Así pues, sin más demora, vamos a comenzar con uno de los primeros textos que me ha hecho vibrar, no ahora, sino desde que recuerdo.
Una noche de verano
—estaba abierto el balcón 
y la puerta de mi casa— 
la muerte en mi casa entró. 
Se fue acercando a su lecho 
—ni siquiera me miró—, 
con unos dedos muy finos, 
algo muy tenue rompió. 
Silenciosa y sin mirarme, 
la muerte otra vez pasó 
delante de mí. ¿Qué has hecho? 
La muerte no respondió. 
Mi niña quedó tranquila, 
dolido mi corazón, 
¡Ay, lo que la muerte ha roto 
era un hilo entre los dos!.


Como seguro habrá supuesto, se trata de un poema de Antonio Machado (mi escritor favorito, mi maestro) recogido en su libro Campos de Castilla.

Esta tarde, rememoré este pequeño y doloroso poema, escuchando la banda sonora la película Lolita, realizada por Ennio Morricone. A mi entender resulta hasta obsceno citar a Antonio Machado y a Humbert Humbert en un mismo párrafo, pero, en esta ocasión así ha sido y así ha coincidido.
¿Ha vibrado tu mano? se preguntará el lector. Sí, lo ha hecho. No con muy buen resultado, pero esto fue lo que salió de todo aquello:

Interpretación libre de San Saturio, Soria (Acuarela 29-enero-2013)